Últimamente es evidente por todas partes: cada vez vemos más diseños hechos con IA, rápidos, correctos, pero todos con ese aire de ya vistos. Y esto me ha hecho reflexionar sobre algo que llevo años observando en mi oficio, trabajando con cooperativas y entidades que se mueven por convicción más que por beneficio. El diseño hecho con esmero, pensado desde la cercanía, es precisamente lo que estas entidades necesitan para no disolverse en este mar de imágenes genéricas, y a la vez es lo que menos se pueden permitir.
No es que no valoren la importancia, a menudo son quienes más lo entienden. Llevo tiempo dándole vueltas, y cada vez toma más forma una idea que aún estoy madurando. Si alguna vez te has encontrado en esta encrucijada, me gustaría saber cómo lo habéis resuelto.

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